ESETÉ 12 | No olvide retirar su billete

Puertas  que se abren, que se cierran, gente que sube, que baja,  trenes que avanzan, una megafonía estridente, pitidos, túneles oscuros, tornillos de entrada, puertas de salida, largos pasillos impersonales, el canal metro que te absorbe… Un viaje en metro es siempre una rutina. Un punto de origen, un punto de destino y entre medio varios kilómetros bajo tierra. lo más divertido es fijarse en los compañeros de viaje e imaginar sus vidas.
¿En qué diablos estará pensando?.